Como hemos podido ver en los anteriores artículos, la curiosidad nos aporta una gran cantidad de beneficios, tanto para nuestra vida personal como profesional. Por ello, queremos dejaros esta pequeña lista en la cual hemos enumerado los diferentes beneficios que puede aportarnos ser curiosos:

  1. ¡Más empatía! La curiosidad aumenta nuestra empatía y eso nos ayuda a fortalecer nuestros vínculos con otras personas. Ser personas curiosas nos lleva a interesarnos por el resto del mundo y las personas. Ese interés nos hace estar más abierto a escuchar nuevos puntos de vista y, por lo tanto, refuerza nuestras relaciones interpersonales. El Dr. Ben Dean escribió para la Universidad de Pennsylvania que “la gente curiosa suele escuchar y dar conversación” y “aportan diversión y novedades a las relaciones”.
  2. ¡Una persona curiosa es una persona feliz! En nuestro primer artículo pudimos ver que la curiosidad activa nuestro circuito de recompensa, proporcionándonos una sensación de satisfacción. Eso nos empuja a dejar nuestros miedos atrás y arriesgarnos, nos ayuda a salir de nuestra zona de confort. Kashdan, en su libro “Curious?: Discover the missing ingredient to a fulfilling life” afirma que “cuando experimentamos curiosidad, estamos dispuestos a dejar la rutina familiar y correr riesgos, aunque nos haga sentir ansiedad e incomodidad, y eso puede llevarnos a elevar la media de felicidad en varios grados”. Además, sentir que sabemos y controlamos una materia nos lleva a tener mayor autoestima, nos sentimos bien con nosotros mismos y, por lo tanto, somos más felices.
  3. Aclara tu mente. La curiosidad te motiva a descubrir cómo resolver tus problemas o dudas personales. Hace que te sea más fácil salir de tu zona de confort, pensar hay que más soluciones u opciones, te hace una persona más segura, sin miedo a lo desconocido y te ayuda a aclarar tus pensamientos. La curiosidad también puede ayudarte y motivarte a establecer metas personales.
  4. ¡Seamos más productivos! La gente curiosa está motivada por aprender y trabajar, ya que la curiosidad es el motor, es la motivación, que nos mueve a aprender, mejorar y desarrollar. Y esas ganas de aprender, esa motivación, ¡se contagia! Si tu equipo es curioso, también será un equipo lleno de motivación y, por lo tanto, mucho más productivo.
  5. ¡Curiosidad es igual a Innovación! Como ya hemos comentado, la curiosidad nos lleva a encontrar métodos e ideas creativas, nuevas e innovadoras, ayudando a tu empresa a crear mejores soluciones y a diferenciarse del resto.
  6. Nos ayuda a llegar más rápido a los objetivos. La curiosidad te permite ser una persona innovadora, que encuentra nuevos métodos y caminos más rápidos y eficaces que los tradicionales para poder lograr tus objetivos o los de tu empresa.
  7. Nos prepara para los cambios. Esas soluciones innovadoras nos sirven para estar más preparados a los cambios y que nos sea más fácil pensar nuevos métodos que nos ayuden a sobrellevarlos. La curiosidad abre nuestra mente y nos permite adaptarnos mejor.
  8. ¡Curiosos y positivos! Cuando no entendemos las cosas y no nos interesamos por descubrirlas las apartamos, nos volvemos más negativos ante nuevas soluciones y, a veces, no logramos resolver nuestros problemas. Ser curiosos nos ayuda a encontrar nuevos caminos, a descubrir y estar motivados. Nos hace personas más positivas que no se rinden ante el primer fracaso, ya que las personas curiosas siempre encuentran nuevas maneras de llegar a sus objetivos.
  9. Nos ayuda a aprender. La curiosidad y el conocimiento van de la mano. Como ya vimos en el estudio publicado en la revista Neuron que os mostramos en nuestro primer artículo, la curiosidad nos ayuda a memorizar y facilita el aprendizaje. Además, esa sensación de motivación que crea nos empuja a seguir descubriendo y aprendiendo. Lifehacker recomienda: “Busca formas de conectar las cosas menos interesantes que tienes que aprender con algo que te produzca curiosidad y excitación”.
  10. ¡La solución natural contra la ansiedad! Las personas curiosas están motivadas por descubrir cosas nuevas o conocer personas, eso las lleva a perder el miedo y no se sienten incómodas ante nuevas situaciones o momentos que no controlan. La curiosidad nos ayuda a centrarnos en descubrir y nos aleja de la ansiedad que puede provocarnos lo desconocido. Según el estudio realizado por el psicólogo Todd Kashdan, publicado en el Journal of Anxiety Disorders, quienes padecen ansiedad social y son muy curiosos, son capaces de evitar el conflicto y apostar por el diálogo.
  11. Protege nuestro cerebro. El profesor David Knopman asegura que “mantenerse intelectualmente activo y estimulado toda una vida, ayuda a proteger nuestra mente contra la demencia senil. Definitivamente, es bueno para el cerebro”. La curiosidad nos motiva a mantener nuestra mente activa ayudándola a tener mejor salud. Hay estudios que incluso demuestran que una mente curiosa puede llegar a prevenir el desarrollo de enfermedades como el Alzheimer.
  12. Previene las enfermedades cardiovasculares. Psychology and Anging publicó un estudio de 1996 que analizó a más de mil personas mayores durante cinco años y descubrió que aquellos que fueron calificados como “más curiosos” vivieron más y con menos riesgos de contraer enfermedades. El estudio afirma que las personas curiosas viven más y tienen un menor riesgo de padecer enfermedades cardíacas.

Para acabar, os dejamos esta pequeña infografía que hemos creado para que os sea más fácil recordar todos los beneficios que nos puede aportar la curiosidad. ¡Esperamos que os guste y os sea útil!

Como hemos podido ver, ser curiosos nos puede aportar una gran cantidad de beneficios, pero, ¿cómo podemos aprovechar esos beneficios si no logramos ser personas curiosas? Si queréis saber la respuesta, estad atentos a nuestro próximo artículo en el cual os daremos algunos consejos muy interesantes para despertar o potenciar vuestra curiosidad.

¡Recordad ser curiosos! ¡Nos vemos en el próximo artículo!

#AlwaysCurious