Actualmente, nos encontramos en un entorno laboral V.U.C.A (Volatility (V), Uncertainly (U), Complexity (C) Ambiguity (A)). Por esa razón, queremos hablaros sobre la curiosidad, una cualidad a la que veces no se le da la importancia que debería tener, pero que es esencial para las empresas y sus empleados.

“En esta situación un tanto inestable y poco previsible, sentir curiosidad y no miedo por el entorno se convierte en una ventaja competitiva” – psicóloga Elisa Sánchez.

Existen estudios que evidencian que las personas más curiosas tienen una mayor empleabilidad y, por ese motivo, el Foro Económico Mundial ha incluido la curiosidad en la lista de cualidades de carácter que deben tener los empleados del siglo XXI.

Pero, ¿qué es la curiosidad y cómo nos afecta?

Podríamos decir que la curiosidad es la facultad que ayuda a nuestra mente a estar constantemente descubriendo cosas nuevas. Nos lleva a hacernos preguntas, a investigar e interesarnos, a aprender, a innovar, a arriesgarnos y salir de nuestra zona de confort y a tener más opciones proporcionándonos mayor libertad de elección.

Mihaly Csikszentmihalyi, profesor de la universidad de Chicago, realizó un estudio centrado en entrevistar a 91 genios, entre ellos 14 premios Nobel, para encontrar las cualidades comunes que les caracterizaba. Como resultado, descubrió que en primer lugar se encontraba la curiosidad, seguida de la determinación.

Entonces, ¿ser curiosos nos hace más inteligentes? Podríamos decir que sí, ya que la curiosidad es el motor que nos lleva a aprender y motivarnos para una mejora continua. Pero ese no es el único beneficio que puede aportarnos y, por ello, la curiosidad se ha ido convirtiendo en una facultad cada vez más valorada. Pero, ¿en qué momento se activa nuestra curiosidad? George Loewenstein afirmó en los años 90 que “la curiosidad se despierta cuando la atención se focaliza en algo que desconocemos”. Más adelante, se publicó en 2014, en la revista Neuron de Cell Press, un interesante estudio que proporciona información detallada sobre lo que sucede en nuestro cerebro cuando se despierta esa curiosidad: “States of Curiosity Modulate Hippocampus-Dependent Learning via the Dopaminergic Circuit” realizado por Matthias J. Gruber, Bernard D. Gelman, Charan Ranganath.

Este estudio se dividió en tres fases distintas:

  1. Los investigadores midieron la curiosidad de los participantes haciéndoles preguntas del Trivial y pidiéndoles que puntuaran en una escala de 0 a 6 su probabilidad de conocer la respuesta. Seguidamente, debían puntuar también su curiosidad por saber la respuesta.
  2. Formularon de nuevo a los participantes las mismas preguntas, pero esta vez podrían saber las respuestas tras esperar 14 segundos. En ese intervalo de tiempo, los investigadores les mostraban una imagen de un rostro que no expresaba ninguna emoción y les pedían que emitieran un juicio sobre ella antes de conocer la respuesta a la pregunta de Trivial planteada.
  3. Finalmente, los participantes realizaron un “examen sorpresa”. Esta prueba ayudaba a los investigadores a ver su capacidad de reconocer los rostros que previamente habían visto. Y un test de memoria para las respuestas a las preguntas del Trivial. Además, en algunos momentos del estudio, los participantes también fueron sometidos a una resonancia magnética funcional para ver las respuestas de su cerebro.

A través de estas pruebas, los investigadores pudieron llegar a tres conclusiones básicas.

  1. Cuanta más curiosidad se genera, mayor es la capacidad para aprender y memorizar cierta información. También descubrieron que una vez se había despertado la curiosidad en los participantes, podían retener mejor la información aprendida durante ese estado de curiosidad, aunque la información no tuviera ninguna relación con las preguntas, como en el caso de los rostros, o incluso habiendo pasado ya 24 horas.
  2. Descubrieron que cuando se estimula la curiosidad, hay una mayor actividad en el circuito de recompensa cerebral. “Hemos demostrado que la motivación intrínseca en realidad recluta las mismas áreas del cerebro que están fuertemente involucradas en la motivación extrínseca tangible, como la obtención de un premio” explica el autor principal, Matthias Gruber. En el artículo “La curiosidad contribuye con el aprendizaje y la memorización”, escrito por Marita Castro (directora de Asociación Educar), se explica de una manera muy clara y sencilla este proceso en el cerebro: “El aprendizaje motivado por la curiosidad presentó una importante activación del circuito de recompensa cerebral (…). Este sistema libera dopamina, un neurotransmisor que se relaciona con el deseo y el placer. El circuito de recompensa y la dopamina permiten que nos centremos en algo que despierta nuestro interés y lo mantengamos en mente hasta lograr el objetivo; además, la dopamina contribuye a la fijación de la información y los conocimientos.”
  3. En tercer y último lugar, los investigadores llegaron a la conclusión de que en el aprendizaje motivado por la curiosidad había una mayor actividad en el hipocampo,una región del cerebro que es importante para la formación de nuevos recuerdos. “La curiosidad recluta el sistema de recompensa, y las interacciones entre el sistema de recompensa y el hipocampo parecen poner el cerebro en un estado en el que tiene más probabilidades de aprender y retener información, aunque esa información no sea de especial interés o importancia,” explica el investigador Charan Ranganath.

Por lo tanto, las investigaciones que se llevaron a cabo en este estudio, demostraron que la curiosidad ayuda al cerebro a prepararse para el aprendizaje y la memoria a largo plazo.

Si queréis más información sobre el estudio “States of Curiosity Modulate Hippocampus-Dependent Learning via the Dopaminergic Circuit” realizado por Matthias J. Gruber, Bernard D. Gelman, Charan Ranganath, os dejamos el enlace directo al artículo de Neuron de Cell Press: “Artículo”

Pero la curiosidad es mucho más que aprendizaje, memoria o satisfacción, puede aportarnos muchos más beneficios de los que os hablaremos en los próximos artículos. Por esa razón, si hemos logrado despertar vuestra curiosidad, ¡debéis estar atentos a las próximas publicaciones si queréis saber más!

¡Recordad ser curiosos! ¡Nos vemos en el próximo artículo!

#AlwaysCurious